viernes, 19 de septiembre de 2014

La muerte de Marat

(Jacques-Louis David)




Me sobrecoge el temple de Marat,
su sencillez postrada y ese espacio vacío,
presentado de fondo, tras su muerte.
El cuerpo asesinado en la bañera
conserva todavía la pureza del vivo.

miércoles, 22 de enero de 2014

Lectura en Chinchilla

El próximo sábado día 25 de enero estaré en Chinchilla de Montearagón, leyendo poemas junto con Antonio Rodríguez Jiménez. Será a las 12.00 horas en el Claustro Mudéjar de Santo Domingo/Aula 2, C/ Arenal s/n. Para esta ocasión leeré algunos poemas inéditos.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Tras la luz, de José Ignacio Montoto





Tras la luz es el último libro publicado por José Ignacio Montoto y el primero que yo he tenido oportunidad de leer. El título alude directamente a esa fuerza milagrosa que emana desde el extrarradio de nuestro mundo y que se vierte en él para ordenarlo y darle forma concisa. La luz, sí, pero también su contrario. Dice Brines: “Todo lo que niega constituye”. Y a partir de ahí, obviamente, también todo lo que afirma constituye: “es la oquedad / un abismo un vacío / si no existiera habría que inventarla / el aire y la cortina / el cielo y la nevada / necesitan espacio / sin  los huecos no hay saturación / ni equilibrio tampoco”. La luz obra a la sombra. La luz es sombra en sí misma, solo que cada parte de la unidad mantiene un espacio altamente definible. De manera que el foco incandescente, si no siempre sí a menudo, suele ocultar una verdad menos reconfortante. El ser humano vive en la luz pero respira en la sombra, y es en esta última donde se muestra en su naturaleza más real. Por ello, los poemas de este libro hurgan en esas luces y sombras que conforman los distintos aspectos no solo del ser humano que somos, sino también del mundo con el que interactuamos a lo largo de la vida: “basta con comprender / que somos predecibles / un espejismo / apenas un rumor / entre la gente / un colapso”. Las distintas partes del libro (REFRACCIÓN, PROPAGACIÓN, INTERFERENCIA, REFLEXIÓN) se ocupan de desmenuzar la luz como materia activa y desarrollan los diferentes matices característicos con que actúa en su búsqueda o recorrido. Así nos lo explica el texto que, a modo de prólogo, inicia cada uno de los cuatro capítulos. Es este libro, por tanto, un estudio original en verso sobre las propiedades de la luz; pero eso sí, un estudio bello, preciso, nada discursivo. José Ignacio apuesta por el poema breve. Y en él, versos concisos y ausencia de mayúsculas y de signos de puntuación. Como la luz, “que se propaga en línea recta”, aquí el poema busca ser directo con el lector y golpearlo de lleno unas veces con certezas, otras con posos de reflexión. Se trata de economizar los recursos para no desviar la atención del mensaje, a lo que también ayuda el empleo de un lenguaje transparente y claro que armoniza el conjunto: “permaneces callada / minimizas la comunicación / a un leve parpadeo / deshaces el paisaje / el caudal de tu cuerpo baja turbio / tu mirada es de arcilla / hojas ramas y cáscaras / en torno a nuestros cuerpos”. Las imágenes se dibujan trascendidas en el verso; sencillez y vuelo se dan la mano sobre el blanco de la página: “nieve encendida / nos atraviesa / no digas frío / es un temblor”. La duda no tiene cabida aquí. El tiempo del suceso es concreción contemplativa. Idealización, acaso, de una emoción hallada en el entorno, pero que a veces congenia con otra guardada en la memoria. Finísima descripción de aquello que cerca el horizonte y se hace brasa de luz bajo la atenta mirada que intuye lo que va detrás. Poemas como lluvia fina que arrecia para rozar el instante. Fugacidad antes del vértigo; pero también fuerza, solidez, temple, destello.

Gran libro y gran trabajo el realizado tanto por el autor como por la editorial, La Garúa libros, que viene desarrollando una labor editorial digna del mejor elogio en la que priman la calidad y el buen criterio.


Tras la luz, José Ignacio Montoto, La Garúa libros, 2013

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Mi regreso al mirador de piedra




No surge de la nada, ni en el ojo
tiene su origen;
                         tal como se expone,
hierático,
casi mental, así permanecía
en un rincón secreto del recuerdo
antes de mi llegada.

Su forma,
sabida de anteriores ocasiones
y oculta bajo el doble fondo de la memoria,
ha entrado en sintonía con la imagen
que aquí delante
se muestra.

Era, quizás, su trampa, su reclamo
para atraerme: despertar en mí
ese pequeño estímulo
que fue el inicio y la razón del viaje
para volver a él
después de tanto tiempo.

Y es en este lugar, en este espacio
que sirve de concilio
entre el instinto y la conciencia humana,
donde, al fin, yo
me siento mucho más cumplido y vivo.

Me respiro en lo externo.

Me pienso fuera
del margen de mi carne.

Soy en mi cuerpo la fracción de piedra
que no regresará conmigo a la ciudad.

domingo, 13 de octubre de 2013

ESAS PEQUEÑAS COSAS







I


El granado recoge
la luz del día.

Radiante,
pulido por la claridad, su brote
muestra el milagro.

La vida es generosa
si sabes darle el trato que merece.




II


La tarde.

Una música ociosa se desprende del árbol,
un sonido de ramas empujándose,
una lluvia de viento golpeando las hojas.




III


El peso de la luz enciende el horizonte,
los cargueros atracan en el muelle
–lentas las aguas se desplazan–.

Las mujeres sonríen a sus hombres

que vuelven con el pan del día.




IV


El cielo se descubre
torpe y cansado.
Sucias gaviotas merodean
las altas cumbres del silencio.




V


Un rumor primoroso antecede a la lluvia.
Tiembla el lugar.
                            Las nubes
se extienden como el polvo.

Todo vive en la llama del relámpago.

¿A qué debemos
esta siembra del cielo?

Alguien prepara
otro nuevo milagro.



El minuto interior (Rialp, 2010)

martes, 1 de octubre de 2013

Entrevista

En El Día de Córdoba con motivo de mi participación en Cosmopoética:

http://www.eldiadecordoba.es/article/ocio/1612637/la/poesia/no/debe/corromperse.html

COSMOPOÉTICA 2013

El pasado fin de semana estuve en Córdoba, fui invitado para hacer dos lecturas: la primera, el sábado por la tarde, en la sala Orive, y la segunda, el domingo por la mañana, en la Posada del Potro; dos lugares de ensueño que convierten el acto de leer en un auténtico gozo. De la experiencia salgo muy reconfortado a nivel poético y personal. A continuación, cuelgo algunas fotos del evento:


 Con Ángela Jiménez, Almudena Guzmán y Basilio Sánchez


Con Almudena Guzmán, Ángela Jiménez y Basilio Sánchez



 Con Laureano, Almudena Guzmán, Raquel Lanseros y Basilio Sánchez


 Con Pilar Sanabria, Almudena Guzmán y Rafaela Hames





Con Almudena Guzmán, Blanca Andreu, Martín Rodríguez Gaona, Vicente Molina Foix, Jacobo Cortines y Cristina Domenech