Hace casi un mes que volvimos de nuestro viaje por Venecia, Dubrovnik, Santorini, Rodas, Mykonos y Atenas, con visita nocturna inesperada a Montenegro. La belleza de aquellas tierras me ha impresionado tanto que desde entonces no he sido capaz de escribir un sólo verso. Pienso que todo lo que vi durante esos días me desborda, y es por ello que no soy capaz de recogerlo en mis escritos. Aquí van algunas fotografías:
Un lugar tallado en la piel de un volcán. En Ia (Santorini) encontramos el más bonito de los atardeceres:





