viernes, 13 de febrero de 2015

Entrega de los XXX Premios Barcarola





El jueves 19, en el Museo Municipal de Albacete

Dionisia García y Rubén Martín Díaz en Poesía y Roberto Ruiz de Huydobro, en Cuento, galardonados en esta edición. También se presentará el libro de Ángel Antonio Herrera, “El piano del pirómano”, ganador del año anterior.

El próximo jueves 19, tendrá lugar en el Museo Municipal de Albacete la XXX entrega de los premios del Certamen Internacional de Poesía y Cuento Barcarola, que se fallaron el pasado 5 de febrero en el Café Gijón de Madrid. Estos galardones están patrocinados por el Ayuntamiento y la Diputación de Albacete, instituciones que financian la revista, contándose, asimismo, con la colaboración de la Fundación Caja Rural Globalcaja. El acto dará comienzo a las 20 horas y es de entrada libre hasta completar aforo, y será presidido por la alcaldesa de Albacete, Carmen Bayod Guinalio.
En poesía, el premio, ex aequo, recayó en Dionisia García y Rubén Martín Díaz, con los poemarios titulados, respectivamente, “La apuesta y el secreto” y “Fracturas”. En cuento, resultó ganador el escritor Roberto Ruiz de Huydobro, con el relato “Alimañas”.
El jurado de poesía, compuesto por Luís Alberto de Cuenca (Presidente del jurado), Antonio Colinas, Marcos Ricardo Barnatán, Javier del Prado, Ángel Antonio Herrera y José Manuel Martínez Cano, destacó que sendos poemarios representan la serenidad mística, con tonos elegiacos y humanistas, de una poesía clásica, en el primer caso y la línea clara, imaginista y conceptual de una poesía experimental y de ruptura, pero sin olvidar a autores contemporáneos de referencia, en el segundo de los poemarios citados anteriormente. En cuento, el Jurado compuesto por Santos Sanz Villanueva, José Esteban, Blanca Andreu, Alicia Mariño, Antonio Beneyto y Juan Bravo Castillo, destacaron que el relato “Alimañas”, representaba una impresión bien elaborada de la infancia con ciertos tonos proustianos. En ambas modalidades actuó como secretaria Llanos Moreno Ballesteros.

Ganadores, presentación y recital

Dionisia García (Fuente- Álamo, 1929), Licenciada en Filología Hispánica, es una autora de largo recorrido, con más de 20 libros, que ha publicado en las editoriales más importantes de poesía (Rialp, Trieste, Tusquets, Renacimiento etc., ), está traducida a más de 15 idiomas y ha sido propuesta varias veces al Premio Nacional de Literatura. Es académica de San Telmo y ha residido la mayor parte de su vida en Murcia, Universidad que instituyó un Premio de poesía que lleva su nombre. Rubén Martín Díaz nació en Albacete en 1980 y con su primer libro, “Contemplación”, obtuvo el Premio Fundación Siglo Futuro-Caja de Guadalajara. Pero fue con el poemario “El minuto interior”, con el que se consagró como una de las más firmes promesas de la poesía española, al obtener el Premio Adonais y el Ojo Crítico. En 2012, con “El mirador de piedra” (Visor), ganó el Premio Internacional de Poesía Hermanos Argensola.
Ricardo Ruiz de Huydobro (Bilbao, 1966) es periodista y se inicia en la literatura con el relato que ha ganado el Premio Barcarola.
Como es habitual, año tras año, en esta cita se viene presentando el libro ganador de Poesía del Certamen anterior y corresponde en esta ocasión hacerlo con el poemario “El piano del pirómano” (editorial Calambur), de Ángel Antonio Herrera (1965), periodista colaborador en diversos medios, con una larga etapa televisiva y, en la actualidad, en el diario ABC, RNE, Interviú, Diez minutos…etc.; Como poeta ha publicado, entre otros, “El demonio de la analogía”, “En palacios de la culpa”, “Te debo el olvido”, “Los motivos del salvaje”,… parte de su obra está recogida en la antología “Arte de lejanías”. Paralelamente, ha escrito novela, ensayo, la biografía de Francisco Umbral, o el diccionario de famosos “Esto no es Hollywood”.
Ángel Antonio Herrera leerá al publico asistente algunos de los poemas que componen el libro “El piano del pirómano”.
Como colofón a este acto, la segunda parte del mismo estará dedicada a un recital que ofrecerá el cantautor leonés Amancio Prada, uno de los interpretes españoles que más se ha dedicado a musicar obras de escritores de la literatura, como Juan del Enzina, R. Tagore, Agustín García Calvo, Antonio Machado, Sánchez Ferlosio , Rosalía de Castro , etc. En este recital también ofrecerá algún tema dedicado a Santa Teresa de Jesús, como homenaje en el año que celebramos el V Centenario del nacimiento de la escritora abulense.

viernes, 6 de febrero de 2015

XXX Premio Internacional de Poesía Barcarola




Mi libro Fracturas consiguió ayer el XXX Premio Internacional de Poesía Barcarola, ex aequo con la poeta Dionisia García, y será publicado el año que viene por estas fechas. A esta inmensa alegría hay que sumarle otra, y es que el próximo abril será publicado mi libro de prosas poéticas titulado Arquitectura o sueño por parte de la editorial La Isla de Siltolá. Feliz y contento con todo.

http://www.latribunadealbacete.es/noticia/Z91210C8B-04BF-E45F-DEF4F958A17D3205/20150206/ruben/martin/dionisia/garcia/ganan/barcarola

http://barcaroladigital.com/fallado-el-xxx-certamen-internacional-de-la-revista-barcarola/

viernes, 23 de enero de 2015

CURSO DE ESCRITURA



CURSO DE ESCRITURA LITERARIA: DESDE LA IDEA HASTA LA PUBLICACIÓN
Impartido por los escritores Rubén Martín Díaz y Eloy M. Cebrián.
Casa de cultura José Saramago
Marzo-mayo de 2015
(Os agradeceríamos que nos ayudarais a difundir la siguiente información)
Acompañados por el poeta Rubén Martín Díaz y el novelista Eloy M. Cebrián, este curso-taller invita a los escritores en ciernes de nuestra ciudad a adentrarse en el fascinante territorio de la escritura literaria. Veinte horas repartidas entre narrativa y poesía en las que se abordarán, paso a paso, las cuestiones esenciales del proceso creativo. La inspiración, la organización del trabajo, la documentación, las técnicas de narración y composición poética, el lenguaje, el ritmo, la estructura, el punto de vista… Cada aspecto será trabajado desde la experiencia de ambos autores, con ejemplos prácticos y ejercicios. Finalmente, se brindarán estrategias para acercarse al mundo de la edición profesional, meta de todo aspirante a escritor.
El curso arrancará el 19 de marzo y se prolongará hasta el 28 de mayo, en diez sesiones de 2 horas de duración que se impartirán los jueves en la Casa de Cultura José Saramago de Albacete (de 17 a 19 h).
El precio de matrícula es de 25 euros, y las plazas que se ofertan son 20.
La matricula se realiza por estricto turno de llegada a partir del día 10 DE FEBRERO en horario de 8.30 a 13 y 16.30 a 19 h. Para formalizarla es necesario acudir a la Saramago en persona y solicitar un resguardo en la entrada. Ese resguardo es válido solamente para el día que se entrega, aunque no es necesario realizar la matrícula de forma inmediata, sino que se puede regresar más tarde dentro del horario de apertura de la oficina. El primer día de matrícula (10 DE FEBRERO) se entregarán un máximo de dos resguardos por persona, lo que dará derecho a dos inscripciones (naturalmente la persona que recoge el resguardo no tiene por qué ser la misma que se matricula en el curso). A partir de esa fecha, se entregarán todos los resguardos que se soliciten. El pago se puede efectuar por tarjeta o mediante un ingreso, aunque lo segundo supone que es necesario regresar para entregar el justificante bancario. La edad mínima para poder inscribirse es de 16 años. Es necesario acudir provisto del DNI.
Ambos hemos trabajado en este curso a conciencia y creemos que merecerá la pena. Nos apetece mucho compartir con un grupo de entusiastas de la escritura algunas de las cosas que hemos aprendido durante estos años.
De nuevo, os agradecemos mucho la difusión de esta convocatoria.

lunes, 5 de enero de 2015

Más allá del olvido



Elegimos un hotel al azar y subimos a un taxi. Ninguno de los dos conocía Londres. En el momento en que el taxista tomaba el Mall y se abría ante mis ojos aquella avenida sombreada por los árboles, los veinte primeros años de mi vida se hicieron polvo, como un peso, como esposas o arneses de los que no había creído nunca poder librarme. Y bien, ya no quedaba nada de aquella tarde, entonces, por primera vez en mi vida, era feliz.
Luego era de noche y paseábamos sin rumbo fijo por la zona de Ennismore Gardens. Caminábamos despreocupados a lo largo de la verja de un jardín. Risas, música y un murmullo de conversaciones nos llegaban desde el último piso de una de las casas. Los ventanales estaban abiertos de par en par y en la luz se recortaba un grupo de siluetas. Nosotros permanecíamos allí, contra las rejas del jardín. Uno de los invitados nos había visto desde el balcón y nos hacía señas para que subiéramos. En las grandes ciudades, en verano, las personas que se han perdido de vista durante mucho tiempo, o que no se conocen, se encuentran una tarde en un café, luego se pierden otra vez. Y nada tiene demasiada importancia.

Patrick Modiano
Más allá del olvido
(Alfaguara)

viernes, 2 de enero de 2015

En el café de la juventud perdida



Adamov le ponía la mano en el hombro y caminaba con aquel paso mecánico suyo. Habríase dicho que a ella le daba miedo andar demasiado deprisa; y, de vez en cuando, se paraba un momento como para que él recobrase el resuello. En el cruce de L'Odéon, Adamov le dio un apretón de manos un tanto solemne y, luego, Louki se metió en el metro. Él siguió andando como un sonámbulo, como solía, en derechura hacia Saint-André-des-Arts. ¿Y ella? Sí, empezó a venir a Le Condé en otoño. Y seguro que no fue por casualidad. A mí nunca me ha parecido el otoño una estación triste. Las hojas secas y los días cada vez más cortos nunca me han hecho pensar en algo que se acaba, sino más bien en una espera de porvenir. Hay electricidad en el aire de París en los atardeceres de octubre, a la hora en que va cayendo la noche. Incluso cuando llueve. No me entra melancolía a esa hora, ni tengo la sensación de que el tiempo huye. Sino de que todo es posible. El año comienza en el mes de octubre. Empiezan las clases y creo que es la estación de los proyectos. Así que si Louki vino a Le Condé en octubre fue porque había roto con toda una parte de su vida y quería hacer eso que llaman en las novelas PARTIR DE CERO. Por lo demás, hay un indicio que me demuestra que no debo de estar del todo equivocado. En Le Condé le pusieron un nombre nuevo. Y, aquel día, Zacharias habló incluso de bautismo. Había vuelto a nacer, como quien dice.

Patrick Modiano
En el café de la juventud perdida
(Anagrama)

sábado, 13 de diciembre de 2014

Constantino Molina gana el Premio Adonáis 2014




Escribo estas palabras embargado de una profunda emoción: mi querido amigo Constantino Molina acaba de ganar el Premio Adonáis por su magnífico primer libro de poemas Las ramas del azar. Sus versos lo valen, lo llevan valiendo mucho tiempo pero tenía que ser ahora y no antes. Y está bien así. Él lo merece por ser un ejemplo de constancia e ilusión, por trabajar en lo profundo, por aprender que haber llegado al poema no significa haber entrado en la poesía, y que había que seguir ahondando en la palabra precisa, en su centro. Le espera un tiempo muy dulce. Y, después, el libro, a lo grande, como él merecía. Ya tiene su premio. Y yo contento, orgulloso, feliz.

domingo, 16 de noviembre de 2014

DOS CIGARRILLOS




Cada noche supone la liberación. Se contemplan los reflejos
del asfalto sobre las avenidas, que se entregan, lucientes, al viento.
Cada esporádico transeúnte tiene un rostro, una historia.
Mas ya no hay cansancio a esta hora: quien se detenga
a encender una cerilla tendrá a su alcance millares de faroles.

La llamita se extingue ante el rostro de la mujer
que me ha pedido fuego. La apaga el viento
y la mujer, frustrada, me pide otra cerilla
que, a su vez, se extingue: ahora la mujer se ríe quedamente.
Aquí podemos hablar en voz alta y gritar,
ya que nadie nos oye. Alzamos la mirada
hacia las numerosas ventanas –mortecinos ojos durmientes–
y aguardamos. La mujer se encoge de hombros
y se queja por la pérdida de su chal coloreado
que, de noche, le servía de estufa. Pero basta con arrimarse
a una esquina y el viento ya no es más que un soplido.
Sobre la calzada, consumida, hay una colilla.
Aquel chal procedía de Río, pero la mujer dice
que le alegra su pérdida, puesto que me ha encontrado.
Si el chal procedía de Río, hizo un viaje nocturno
sobre un océano bañado por la luz del gran trasatlántico.
A buen seguro, en noches ventosas. Era regalo de un marinero.
Se esfumó el marinero. La mujer me susurra
que, si subo con ella, me enseña su retrato
ensortijado y tostado por el sol. Viajaba en navíos cochambrosos
desoxidando las máquinas: yo le gano en belleza.
Sobre el asfalto hay ya dos colillas. Miramos hacia el cielo:
la ventana de allá arriba –me indica la mujer– es la nuestra.
Pero allí arriba no hay estufa. De noche, los navíos perdidos
tienen luces escasas o nada más que estrellas.
Cruzamos la calzada cogidos del brazo, jugando a calentarnos.


Cesare Pavese