miércoles, 3 de junio de 2015

Una reseña de Arquitectura o sueño, por Javier Lorenzo Candel


Arquitectura o sueño
Rubén Martín Díaz
Editorial La Isla de Siltolá, Sevilla, 2015

El tiempo transcurrido entre la impresión de las cosas y la palabra que la describe es un enigma que pocos se han atrevido a descifrar. La sensibilidad ante la observación hace que esta se convierta en “posibilidad” en “activación” en la conducta del escritor. De estos recursos es de donde surge un buen poema, una acertada reflexión o una caricia en forma de adjetivo. Porque es en ese tiempo indeterminado donde se establece la creación, podemos decir que esta depende de aquél, que la palabra y su espacio depende del tiempo al que me refiero. Y aquí es donde podemos encontrar la maquinaria, por decirlo de algún modo, que mueve los resortes de “Arquitectura o sueño” del poeta albacetense Rubén Martín Díaz (premio Adonáis, 2009). Utilizando la dualidad que nos propone en el título, podemos decir que la arquitectura a la que se refiere es la ciudad misma, un recorrido por la estructura superficial de París en un grado que podemos calificar de “pura percepción”, para descansar en el sueño, un sueño que activaría los mecanismos de la metáfora, del descubrimiento y del adjetivo, de la palabra misma. Rubén Martín, en estos poemas en prosa, nos invita a trascender a la observación para instalarnos, desde el primer texto, en la acción lírica, y, más allá, en la propia filosofía. Porque la búsqueda activa del escritor en la ciudad nos anima a un hallazgo que, agarrado de los conceptos, camina hacia el conocimiento. Quizá sea este el peso real del libro que ahora publica La Isla de Siltolá: Un paso más allá en la tan acariciada luz de los anteriores libros de Rubén Martín, para hacerse, ahora, de silencio. Y en el silencio, todo lo que encontramos necesario. El escritor hecho poesía (como nos advierte en uno de los textos), la sensibilidad que es alimento indispensable, la observación, a la que ya hemos aludido, y la reflexión. En definitiva, un argumento que surge de la parte irracional del ser humano, que es la justificación de la escritura, para instalarse en una parte racional identificada como la escritura misma. Dos prismas, de nuevo, que juegan a entenderse con el título del libro. A nadie puede extrañar que, con estas herramientas, “Arquitectura o sueño” se convierta en un libro hermoso, intenso, capaz de llevar al lector por los espacios que sirven de justificación al autor, para hacernos descansar en la calma, en el acomodo del adjetivo, en los instantes que marcan el ritmo de ese tiempo indeterminado que va de la percepción de las cosas a la creación misma. De esta rápido análisis de “Arquitectura o sueño”, lo que queda es su lectura.

Javier Lorenzo Candel

file:///C:/Users/martinr/Downloads/213entrega.pdf